El aceite de palma procedente de África es un negocio que ha ido en aumento considerable durante los últimos años. Hasta el momento, este aumento ha provenido de las multinacionales que se dedican a la explotación de grandes plantaciones para exportar el producto resultante a otros países. Esto deja de lado el desarrollo del mercado local y, con ello, el desarrollo de una economía local sostenible. También es perjudicial para los agricultores que pierden toda esperanza en sacar adelante su país. Por ello creemos que hay un nicho importante para cubrir y desarrollar en el mercado local que asegura el recorrido futuro del proyecto.

Una vez obtuvimos la aprobación por parte de las comunidades y las autoridades de Kono para el desarrollo del proyecto, nos dedicamos a una de las actividades más importantes: el trabajo con los agricultores de las zonas rurales. En la región de Kono existen gran cantidad de plantaciones de palmeras propiedad de familias que únicamente utilizan la fruta de palma para su uso doméstico. Con nuestra iniciativa les ofrecemos la posibilidad de trabajar en la recolección de los racismos de palma para su posterior venta a Palma de Palma. Mediante esta colaboración ofrecemos la posibilidad de obtener ingresos a más 200 familias.

La región de Kono y sus zonas agrícolas son las más olvidadas del país por lo que los agricultores están muy motivados con el proyecto y su colaboración está siendo fundamental para su desarrollo. Es reconfortante ver cómo se involucran al sentirse partícipes del desarrollo de Sierra Leona.

Además gracias a nuestras estrechas relaciones con los agricultores obtenemos una gran fuente de información y conocimientos que nos ayudan a mejorar nuestros procesos de producción.

Una vez obtenemos la fruta de palma la transportamos a nuestras instalaciones, para pasar por las fases de procesamiento (esterilización-trituración-clarificación) y obtener el aceite de palma. Una vez obtenemos el aceite lo vendemos en el mercado local. Con los beneficios obtenidos conseguimos pagar los suelos y salarios de los trabajadores y pagamos a los agricultores por su fruta.

Después de procesar la fruta de palma, se obtienen una gran cantidad de almendras de palma, de las cuales con el preciso tratamiento estamos produciendo un jabón de excelente calidad.

Una vez consolidemos nuestra producción de jabón en la región de Kono, está previsto distribuirlo en toda Sierra Leona y en los países vecinos, Liberia y Guinea.

Sierra Leona no es nuestro país y no podemos pretender desarrollarlo por los propios sierraleoneses. Han de ser ellos mismos quienes, con el tiempo, logren salir adelante por sus propios medios. Lo que pretendemos es ayudarles inyectándoles esperanzas y motivándoles a través de un proyecto que represente una nueva vía de desarrollo, diferente y sostenible más allá de los diamantes. Por este motivo, una vez el proyecto se consolide y, a medida que nuestros trabajadores vayan desarrollando sus habilidades, les iremos cediendo la dirección de la empresa.